La región más golpeada por el sismo amaneció este martes con patrullas de autodefensa armadas y militares desplegados por el gobierno para prevenir los saqueos desatados por la escasez de alimentos y agua potable. La oscuridad por la falta de electricidad llevó a vecinos a montar barricadas, y encender fogatas, para custodiar lo poco que dejó el terremoto.
El toque de queda fue extendido hasta el mediodía este martes en Concepción, luego de que el hambre y la sed llevaran a miles de personas a sumarse a grupos de vándalos que aprovechaban la confusión para robar televisores y computadoras de las tiendas y supermercados.
Para evitar los robos, grupos de vecinos, en algunos casos armados, pasaron la noche en vela custodiando sus hogares.
El panorama en Talca era similar, con vecinos atrincherados protegiendo lo que no se llevó el terremoto del sábado. "Aquí están saqueando incluso hasta los cuarteles de bomberos", denunció el lunes el comandante de Bomberos de Concepción, Jaime Jara.
Para evitar los robos, grupos de vecinos, en algunos casos armados, pasaron la noche en vela custodiando sus hogares.
El panorama en Talca era similar, con vecinos atrincherados protegiendo lo que no se llevó el terremoto del sábado. "Aquí están saqueando incluso hasta los cuarteles de bomberos", denunció el lunes el comandante de Bomberos de Concepción, Jaime Jara.
Soldados chilenos patrullan en las calles para prevenir saqueos en Concepción, el 1 de marzo de 2010.©Reuters
Soldados chilenos patrullan en las calles para prevenir saqueos en Concepción, el 1 de marzo de 2010.©Reuters
Residentes de Concepción se arman para defenderse de los saqueos, el 1 de marzo ce 2010 -Reuters
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