Benedicto XVI destacó la importancia
de la humildad ante la llamada de Dios y propuso el ejemplo de Isaías,
Pedro y Pablo, este domingo durante el rezo del Ángelus ante miles de
fieles congregados en la Plaza de San Pedro.
sorprendente misericordia, para convertir el corazón, y continuar, con alegría, para “dejarlo todo” por Él, afirmó.
Glosó brevemente las experiencias de Isaías al sentirse en presencia del Señor tres veces Santo, de Pedro tras la pesca milagrosa y de Pablo al reconocerse indigno de ser apóstol.
Y afirmó que en ellas “vemos cómo el encuentro auténtico con Dios lleva
a la persona a reconocer la propia pobreza e insuficiencia, el propio
límite y el propio pecado”.
“Pero, a pesar de esta fragilidad, el Señor, rico en misericordia y en
perdón, transforma la vida de la persona y la llama a seguirle”, añadió.
Porque Dios, dijo el Santo Padre “hace a las personas pobres y débiles,
pero con fe en Él, intrépidas apóstoles y predicadoras de la salvación”.
Después de esto, el Papa pidió oraciones por las vocaciones y que la
Virgen “suscite en cada uno el deseo de pronunciar el propio “sí” al
Señor con alegría y dedicación plena”.
En su saludo en español, invitó “a todos a suplicar fervientemente al
Señor que suscite en muchos jóvenes el deseo de responder generosamente
a su llamada, para que, dejándolo todo, consagren su vida por completo
a la hermosa misión de ser mensajeros valientes de la buena noticia de
la salvación, celebrar con dignidad los Sagrados Misterios y ser
testigos fieles y convencidos de la caridad”.
Pidió que, “en este camino se vean acompañados por la presencia amorosa
de María, Madre de Jesús”. E invitó “a todos los sacerdotes a reavivar
su generosa disponibilidad para responder cada día a la llamada del
Señor con la misma humildad y fe de Isaías, Pedro y Pablo”.
http://www.youtube.com/watch?v=kSbMh087ebk
Fuente: www.zenit.org

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